- El Castillo en
un principio debió erigirse como obra musulmana, resultado
del reforzamiento fronterizo en época almohade, a finales
del siglo XII, ante el avance cristiano de Alfonso VIII, pasando
a lado cristiano cuando éste conquistó la zona
del Júcar hacia el año 1.213.
Aunque recientemente restaurado y rehecho, parece ser que el
aspecto actual se debe a las fortificaciones llevadas a cabo
a mediados del siglo XV, en la época de Don Juan Pacheco,
Marqués de Villena.
Está constituido por un torreón pentagonal y dos
torrecillas de planta circular en los ángulos rectos,
todo con tres plantas en su interior; al exterior existen todavía
restos de la muralla primitiva de la población.
En 1994, con el proyecto II de Escuela Taller de Alcalá
del Júcar, se acondicionó el entorno natural,
mejorando la entrada del Castillo.
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- Su Iglesia
Parroquial
de distintas épocas entre los siglos XV Y XVIII, de nave
única en forma de cruz latina, ofrece en uno de sus tramos
una bóveda gótica tardía; hacia la cabecera
presenta crucero con cúpula en la que figura una inscripción
con el año 1.767. La torre al igual que la fachada es
de estilo academicista, del arquitecto Lorenzo Alonso.
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- El Puente
Romano
paso obligado del Camino Real de Castilla a Levante, cobró
gran importancia durante los siglos XIV y XV, convirtiéndose
en puerto seco o aduana.
El bravo Júcar forzó en distintas fechas su restauración,
la más reciente en 1.990, sustituyendo la albardilla
deteriorada por la erosión y pavimentación a base
de piedra natural de Alcalá, por los talleres de albañilería
y cantería de la Escuela Taller I.
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- La Plaza
de Toros,
única
en su estilo por su forma irregular. Se desconoce su fecha de
construcción y se reconstruyo en 1.902 para celebrar
festejos taurinos y teatro, se encuentra al otro lado del río
en la ladera de la montaña.
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- La Ermita
de San Lorenzo,
situada a tres kilómetros de la población, sobre
un pequeño montículo al lado del río en
la carretera que va a la Recueja, existía ya en 1.579
, también se tiene constancia de que sufrió un
hundimiento siendo restaurada en 1.742, recuperando la cúpula
y la torre. Por lo que respecta a las pinturas figura una inscripción
que sitúa su terminación en el año 1.805,
el resto de la decoración refleja un claro estilo neoclásico.
En 1.993 ante el mal estado de deterioro en que se encontraba
la Ermita en la parte del retablo, el taller de cantería
de la Escuela Taller II lo restauró, realizando todo
el retablo con piedra natural de Alcalá labrada y colocada
artesanalmente, pieza por pieza.
En 1.994 la Hermandad de San Lorenzo inició el proceso
de pintado de la ermita y finalmente se decidió restaurar
completamente las pinturas, siendo Juan Manuel Pérez
González el que inició el proceso de recuperación,
dirigido por la restauradora Momo Makino, finalizando en el
año 1.999.
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- La Cueva
de Garadén
siempre unida a la historia de Alcalá y dependiente de
ella, ésta cueva se encuentra cerca de la ermita de San
Lorenzo, en el cinto Norte de las paredes formadas a la garganta
de la hoz, es decir en su vertiente izquierda, y a media altura.
Sus dimensiones medias serían aproximadamente de 40 m.
de ancho y 35 m. de profundidad. Según se puede apreciar
en los restos de construcción, en esta cueva uno de los
contados ejemplos de cueva fortificada conocidos en la península.
Ya en el año 1211 Alfonso VIII, en la reconquista de
esta tierras, hace mención de ella, su poder militar
estaba en uso cuando el Adelantado de Murcia la tomó
para Isabel la Católica.
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Otros lugares
de interés, Cuevas
que se pueden visitar:
La población se extiende por la ladera sur, en una zona abrupta
que se cierne sobre el río. Su peculiar situación, permite
que la mayoría de las casas estén excavadas en la propia
montaña, con cuevas de tal longitud que llegan hasta el extremo
de la peña sobre la que se asienta la villa.
Tres de estas cuevas se pueden visitar y son conocidas por Diablo,
Masagó y Garadén, que no debe
confundirse con la cueva natural de Garadén en las cercanías
de la villa, en un paredón vertical de la hoz, fortificada por
los árabes y que se trata de uno de los contados ejemplos de
cuevas fortificadas conocidas en nuestra península.
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